Si no fuera porque el tipo no tiene caletre para inventarse esas cosas que, en última instancia podrían mejorar el país, diría que es un invento de Millo. Pero no se equivoque, no lo es. La pobre y pedestre expresión que lo caracteriza estaba en todo su apogeo, por lo que estoy seguro de que la noticia es verdadera aunque salga de su boca sin dientes de oro.
A eso se le llama poner vergüenza y enseñar premiando los buenos modales. El método de miedo, no nos pongamos muy santurrones, no importa mucho, es cuestión de fines y no de medios. Así nos lo han enseñado los políticos de pacotilla a quienes hemos trepado para molestarnos la existencia y a hacer ricos a sus amigos. No quisiera que ahora salieran los cívicos y los hipócritas de la moral diciendo que esos no son los métodos. ¿Cuáles son los métodos? ¿Cuáles si ellos los acabaron todos en una macabra danza de putrefacción de modales? ¿No es esta tropelía la que nos enseñó Riverita, el machito pichón de la legislatura? ¿Es que los finos y finas de apellido de explotación no están dispuestos a espetarle un escopetazo al que le toque lo suyo?
Lo más importante: la última vez que estuve en el tapón no percibí a tanto amargado disparando la bocina y mirando con odio. Había más silencio y mejor comportamiento. Es posible Millo, que el silencio se deba a la vergüenza que están poniendo los capos. Y si es así, que sigan con los que nos torturan con música estridente que no deseamos escuchar, con el que grita por el teléfono móvil, con el que no hace la fila y se quiere colar, con el que no le importa que sus hijos abandonen la escuela, con el que traquetea y roba, con el estafador, con el buscón y tramposo, con el abusador, con el irresponsable que se roba el dinero sin trabajar, con el traficante, con el abusador de mujeres, con los perdidos, con la poca vergüenza y la suciedad, con la morbosidad, los racistas, con los que nos venden cielos, con los clasistas, los aristócratas, pendencieros y con los políticos, que incluyen todo lo anterior.
Si los cacos aprendieran a apuntar para donde deben, todo sería mejor. Alguien le tiene que explicar bien a estos muchachos quiénes son sus enemigos. Cuando lo entiendan, y se expliquen por qué son capos y no descapotados, entonces no quedará cabeza sobre político corrupto y este país comenzará a ser mejor, mucho mejor.
Gracias capos, muchas gracias. Ustedes son mis panas.