A punta de macana
Doña Sila, no sé cuán sensible y buena sea usted. No lo sé, pero como en mi casa me enseñaron a respetar, en particular a los mayores y a las damas, voy a presumir que
Doña Sila, no sé cuán sensible y buena sea usted. No lo sé, pero como en mi casa me enseñaron a respetar, en particular a los mayores y a las damas, voy a presumir que
Mayoral Ramón Edwin Colón Pratts Editorial Don Mode © TXu 1-974-317 (2016) ISBN: 978-0-692-70324-3 Todos los personajes y los hechos que surgen de esta novela, con excepción de los que están registrados en los documentos
PRÓLOGO Recuerdo que era un día muy caluroso. El Ford Country 1960 en el que viajábamos, azul oscuro, interiores rojo y blanco con paneles laterales de punta a punta simulando madera y tres
Estoy seguro de que no durmió la noche anterior. Si algo durmió, soñó con amigos, juegos, timbres, lápices, pinturas, paseos, maestros buenos y mundos de ensueños. Me lo imagino deseando que
Once años atrás, un periodista fanático, de pluma fácil e indigente redacción, publicó un artículo de encargo contra un juez de Aguadilla. Esperé a que alguien le contestara al liviano redactor pero nadie dijo nada.