Pesas y medidas
El Estado no puede pensar que usted es ladrón. La honradez, al igual que la buena fe, se presume. Pero si el gobierno no educa para la honradez, sentirá la necesidad de alterar la presunción. Eso
El Estado no puede pensar que usted es ladrón. La honradez, al igual que la buena fe, se presume. Pero si el gobierno no educa para la honradez, sentirá la necesidad de alterar la presunción. Eso
Don Antonio Luis Ferré, Presidente, Junta de Directores y Editor, El Nuevo Día: Señor Ferré, le escribo con la vergüenza más grande del mundo para que me pague, a la mayor brevedad posible, los $13.65
SALOMÓN, LOS NIÑOS PICADOS POR LA MITAD Y LOS DISPARATES Pues resulta que, según dicen los libros santos, Jehová se le apareció al rey Salomón y, como Aladino el de la lámpara, le preguntó qué
Doña Sila, no sé cuán sensible y buena sea usted. No lo sé, pero como en mi casa me enseñaron a respetar, en particular a los mayores y a las damas, voy a presumir que