La sal daña
Por ahí, por uno de esos oscuros rincones constitucionales que a diario nos molestan en esta incesante lucha pública contra un gobierno privado, se encuentra en un maldito recoveco la figura de un artefacto
Por ahí, por uno de esos oscuros rincones constitucionales que a diario nos molestan en esta incesante lucha pública contra un gobierno privado, se encuentra en un maldito recoveco la figura de un artefacto
Siempre le he dicho a mis hijos que existen muchos motivos para no dar una limosna, que van desde los más racionales, hasta los más fantasiosos y enrevesados. Esgrimiendo algunos, hasta nos sentimos santos. Los
La dignidad del silencio, enrevesada e ininteligible expresión, ha sido utilizada frecuentemente como talismán verbal del juez presidente del Tribunal Supremo de San Juan. Lo que es digno es el verbo, no el silencio, pero
¡Lo que son las cosas de la vida! Hace unos meses, con escasa excepción familiar, nadie conocía a José Alfredo Hernández Mayoral. De usted identificarlo, lo único que lo distinguía (si se puede llamar así)
Hace años, un megalómano político, hacía un cuento en algunos de sus discursos, que aunque con aspiraciones de parábola, era de mal gusto. Y no importa lo que usted crea, aquí va el cuento. El elocuente