Otras Víctimas

Los jueces diligentemente hicieron lo que tenían hacer: expidieron orden de protección en contra del agresor, determinaron causa por haber violado la orden, fijaron una fianza y ordenaron que se pusiera un grillete. La encargada de colocar grilletes, es la Oficina de Servicios con Antelación a Juicio, que se supone lo instale simultáneamente con la prestación de fianza. No lo hicieron. En aquel momento, la ahora acusadora, que es la Procuradora, que tiene oficina en el Tribunal Municipal y recibe notificación de todas las determinaciones de órdenes de protección y de arrestos por ley 54, por lo que su obligación es evaluar el caso para proteger a la posible víctima del agresor, no hizo nada. Nada, pero ahora, para salvar su responsabilidad, le echa la culpa a los jueces que no pueden hablar.

En este caso, ¿qué resolvía un grillete? La situación es similar a Estremera v. Inmobiliarias Rac, Inc., 109 DPR 852. En ese caso, la familia del asesinado demandó al dueño del lugar del asesinato porque no colocó unas bombillas en una escalera. El Supremo, citando a Enneccerus dijo: “¿Acaso el sastre que retrasa la entrega de un abrigo de viaje que se le había encargado tendrá que responder realmente si le sobreviniera a su cliente un accidente ferroviario a virtud de haber aplazado el viaje por ese motivo?” En la herida y suicidio en Aguadilla, tragedia lamentable, un grillete electrónico, ¿hubiese evitado que un kamikaze le disparara a su víctima? No hay duda de que los jueces actuaron diligentemente y conforme a derecho. No busquemos chivos expiatorios que el problema es mucho más profundo que la lavada de manos que se quiere dar la procuradora con el aval de los que están en el perenne éter cósmico.